¿Es posible corregir la miopía infantil sin gafas?

Existen métodos de corrección con lentes nocturnas que no requieren el uso de gafas a diario, ni tampoco intervención quirúrgica

Las cifras de miopía en los niños y jóvenes revelan que casi la mitad de los menores de 35 años en Europa es miope. Existen muchos factores que inciden en el aumento de la miopía infantil. Además de factores genéticos, también influyen aspectos como el número de horas que pasan delante de las pantallas (ordenador, tablet o móvil), la lectura prolongada o incluso la presión académica, según explican los expertos de´Doctor Lens, que aclaran: «Los dispositivos electrónicos bien usados no son malos; el exceso de horas que está un niño mirándolas tan de cerca, sí».

Para evitar parte del sobreesfuerzo al que sometemos a diario al sistema visual, los expertos aconsejan hacer un uso moderado de las pantallas y hacer descansos frecuentes para relajar la acomodación y la convergencia de los ojos.

Otra de las causas de peso que influye en el sistema visual es la disminución del número de horas que los niños pasan al aire libre. La explicación está, tal como revelan en Doctor Lens, que la exposición del ojo a la luz de una cierta intensidad (como la del exterior) reduce el riesgo de desarrollar miopía. «La principal hipótesis es que la luz estimula la liberación de dopamina en la retina. Este neurotransmisor a su vez bloquea el alargamiento del ojo que se produce durante el desarrollo (entre los 7 y 17 años de edad aproximadamente)», argumentan.

Cómo se previene la miopía desde la infancia

Una vez que la miopía ha aparecido se pueden utilizar, como explican en Doctor Lens, métodos farmacológicos como la atropina diluida por la noche y/o ópticos como las lentes nocturnas de O-rtok o las lentes diarias de doble foco para controlar su evolución. «Es importante que estos tratamientos se acompañen con más tiempo realizando actividades al aire libre ya que se ha visto que la ausencia de actividades en el exterior y el aumento de actividades en distancias cortas aumenta el riesgo de desarrollar una miopía. Existe un período de edad en que el ojo crece, y es entre los 7 y los 17 años de edad aproximadamente. Estos 10 años son la única posibilidad de intervenir en este proceso», insisten.

Qué es la ortoqueratología y para qué sirve

La ortoqueratología, también conocido como «Orto-K», es un método de corrección de la visión que consiste en el uso de lentes especiales que se usan sólo durante el sueño. «Mientras dormimos la córnea se adapta a las lentillas hasta corregir totalmente la visión, y al despertar nos quitamos las lentillas y podemos ver bien durante el día. Durante la noche, la capa más externa del ojo, el epitelio corneal, se adapta suavemente a la forma de la lente. Este cambio de curvatura es minúsculo, sin embargo, es suficiente para que tras las horas de sueño el ojo se haya adaptado a esa curvatura, la de un ojo con una visión totalmente normal», explican en Doctor Lens.

Este tipo de método está indicado para niños a partir de los seis años de edad pues a partir de ese momento y hasta los 17 años se puede ralentizar el crecimiento de la miopía (el promedio es en torno al 50%).

Para saber si no existen contraindicaciones para comenzar este tipo de tratamientos se realiza un estudio oftalmológico previo que determine las características refractivas y de la córnea del paciente. En el caso de niños, además, se exige un compromiso de los padres para cumplir las normas de control y de higiene de las lentes.

Fuente:abc.es

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